El dolor de cabeza, las náuseas, la sed exagerada, el cansancio y el malestar general son algunos de los síntomas clásicos asociados a la famosa resaca que suelen aparecer a la mañana siguiente de una noche de excesos y alcohol.
Si bien es cierto que lo más recomendable para evitar estos síntomas característicos es evitar el consumo de alcohol, en caso de que decidas hacerlo (y a ser posible, con moderación), te damos una serie de consejos que te ayudarán a recuperarte más rápido y mejor:
- Hidrátate adecuadamente. La deshidratación suele ser la responsable de síntomas como el dolor de cabeza, los mareos, la fatiga y el malestar general. Beber mucha agua ayuda a mejorar estos síntomas a la vez que nos aseguramos mantener el correcto funcionamiento de los riñones y del hígado. La ingesta de agua se puede combinar con el consumo de bebidas isotónicas para reponer los niveles de electrolitos y de minerales como el sodio y el potasio.
Debes evitar el consumo de alcohol, ya que los síntomas de la resaca pueden agravarse y retrasar tu recuperación. También evita el consumo de bebidas con cafeína por su efecto diurético lo que prolongaría la deshidratación y pérdida electrolítica y por su efecto estimulante a nivel gástrico, que aumentaría la acidez del estómago y, con ello, las molestias digestivas.
- Elige alimentos ricos en nutrientes. Opta por seguir una dieta variada y equilibrada, con alimentos ricos en proteínas, grasas no saturadas, carbohidratos complejos, fibra y antioxidantes para combatir el estrés oxidativo generado por el consumo de alcohol. No se recomienda realizar comidas copiosas o consumir alimentos fritos o picantes ya que pueden irritar la mucosa gastrointestinal.
Algunos alimentos recomendados en esta situación son: huevos, plátanos, frutas ricas en vitamina C (cítricos, kiwi o frutos silvestres), aguacate, aceite de oliva virgen extra, almendras, cereales integrales, etc.
- Huevos, por su alto contenido en cisteína. Este aminoácido es el responsable de depurar el hígado y reducir los niveles de acetaldehído (compuesto tóxico que se produce durante la metabolización del alcohol). Los huevos son una fuente excelente de proteínas, aminoácidos esenciales, ácidos grasos, minerales, vitaminas y otros componentes beneficiosos como colina o luteína.
- Frutas. No solo son ricas en agua, sino que también en nutrientes con propiedades antioxidantes, caso de la vitamina C que contribuye a reforzar el sistema inmunitario. A su vez, los plátanos son ricos en minerales como el potasio y el aguacate, en grasas saludables, vitamina C, vitamina E y potasio.
- Aceite de oliva virgen extra. Destaca por su composición en vitamina E, que contribuye a la protección de las células frente al daño oxidativo, ácidos grasos monoinsaturados y polifenoles.
- Almendras. Excelente fuente de proteínas y vitamina E, pero también contienen vitamina B2 con propiedades antioxidantes. Esta vitamina ayuda a reducir el cansancio y contribuye al correcto mantenimiento de las mucosas gástrica e intestinal que suelen irritarse con el consumo de alcohol. Además, las almendras contienen magnesio que contribuye al equilibrio electrolítico.
- Cereales integrales. Contienen carbohidratos complejos, vitaminas B1 y B6 que favorecen el metabolismo energético.
- Jengibre. Alimento con propiedades antiinflamatorias que mejora la digestión, reduciendo síntomas como las náuseas y los vómitos.
- Espárragos. Sus aminoácidos y minerales estimulan la actividad de las enzimas presentes en el hígado.
- Descansa. Así tu cuerpo se encargará de la recuperación y regeneración de los tejidos y de la eliminación de las sustancias tóxicas que circulan por la sangre para su posterior eliminación. Dedica el día siguiente a descansar y/o a realizar actividades más tranquilas para ayudar a tu cuerpo a recuperarse de los excesos. Al cabo del día, te irás sintiendo un poco mejor y con más energía.
- Practica ejercicio físico leve. El día de resaca tu cuerpo te pide descanso y tranquilidad. Cuando tu cuerpo empiece a tener más energía aprovecha para realizar alguna actividad física suave como, dar un paseo. Una actividad física ligera ayuda a acelerar la metabolización del alcohol y la eliminación de las toxinas; así como aumentar la producción de endorfinas que mejoran el estado de ánimo y reducen la sensación de cansancio. Evita el ejercicio intenso ya que empeorarán los síntomas y agravará la deshidratación.
A pesar de que los síntomas de la resaca son incómodos, con una adecuada hidratación y alimentación, el descanso necesario y el no consumo de alcohol y cafeína, éstos pueden hacerse más llevaderos.
Recuerda tener precaución con la toma de medicamentos ya que algunos fármacos pueden interaccionar negativamente con el alcohol, pudiendo intensificar sus efectos adversos o generar otro tipo de síntomas. De todas formas, si tienes cualquier duda, consulta a un profesional sanitario.

